No es la primera vez que escribo sobre hiperactividad, o el famoso trastorno TDAH (Trastorno por déficit de atención e hiperactividad). Ocurre que es un trastorno cuya incidencia es muy elevada, hablamos de entorno al 7% de la población infantil y afecta a menores, por eso le doy especial importancia.

Me he encontrado con un artículo de Robert Whitaker, y me gustaría difundir un par de ideas que él lanza, para la reflexión de todos los que estén preocupados por los niños, y por la consabida “hiperactividad”.

Robert Whitaker es un periodista e investigador norteamericano especializado en temas de medicina, ciencia e historia. Los últimos años Whitaker ha llevado a cabo investigaciones exhaustivas a cerca de los fundamentos en los que se basa la psiquiatría biológica.

  1. El TDAH no es un descubrimiento científico, más bien es una categoría construida, para “referirnos a niños que molestan en la clase, niños que corren por donde no deben, se mueven mucho, son poco cuidadosos con sus tareas diarias, etc.”
  2. Las teorías en que se basa la psiquiatría de que los trastornos mentales son fruto de desequilibrios químicos en el cerebro no deriva de conocer qué sucede en el interior del cerebro de las personas, si no de conocer el efecto de las drogas en el cerebro, si una droga eleva los niveles de un neurotransmisor, se lanza la hipótesis de que el trastorno es producto de bajos niveles de aquel neurotransmisor que la droga consigue aumentar. El metilfenidato bloquea la recaptación de dopamina, provocando que esta permanezca más tiempo en la hendidura sináptica, aumentado los niveles de dopamina, esta es la razón por la que se cuenta que los diagnosticados de TDAH poseen bajos niveles de dopamina, pero cuando se ha tratado de demostrar esto experimentalmente, no se ha podido.
  3. Efectivamente cuando a un niño le medicas, ocurren cambios, las drogas producen modificaciones de conducta. Entonces el niño reduce la tasa de respuesta conductual hacia el entorno, es menos curioso, habla menos, y se puede focalizar mejor sobre algo concreto. Esto ocurre indiscriminadamente con todos los niños a los que le suministremos fármacos ¿Son todos los niños entonces TDAH?
  4. La pregunta es: ¿tendrá efectos a corto o largo plazo suministrar drogas a los niños? ¿Es funcional a medio-largo plazo? No existen datos concluyentes de que sea funcional.

De mi cosecha añadiría, que concebir el TDAH como un trastorno meramente biológico es reducir una realidad psicosocial que es mucho más compleja que eso. Sin duda, la biología tiene una incidencia en nuestra naturaleza psicológica, y al contrario, nuestra situación psicoemocional tendrá consecuencias en nuestra biología, pero de aquí no podemos concluir una causa del TDAH, si no que se evidencia una realidad compleja, multifactorial y sistémica.

Por cierto, este artículo lo publicó el Colegio Oficial de Psicólogos de España, y, se titula “TDAH, o una sociedad que se va de rositas”. Interesante titular.

Psicólogo Collado Villalba – Psicólogo Madrid, Barrio Salamanca, Avenida de América